Chicharrón chotano con buena mano

Viajando hacía los Andes peruanos llegué a la provincia de Chota en Cajamarca. Se podría calcular que son 15  horas en bus desde Lima a La Capital del Carnaval. Nos adentramos  vía terrestre por las montañas friolentas de Hualgayoc y Bambamarca, para posteriormente después de tres horas llegar a la provincia de Chota. 

La historia de Chota se remonta en la época Incaica y Preincaica. Fue parte del Reino Caxamarca y antiguamente ocupada por diversas culturas. Lo que me llamó la atención son los paisajes que sobresalen en la ciudad. También sus sitios turísticos como: El Bosque de Piedras de Chucumaca, Las Grutas de Negro pampa, El mirador de Chuyabamba, El Campamento, etc.

En Chota estás obligado a quedarte, los chicharrones son el plato típico de los lugareños. Los peroles de inmenso tamaño cubiertos con la deliciosa carne de cerdo que fueron criados con maíz y yerbas de la zona, dan realce a degustarlos y saborearlos. Esperanza aviva el fuego para que la llama sea cada vez más incandescente. Su emprendimiento hace que todos los días está mujer luchadora dé a conocer su sazón a los turistas y visitantes. 

Ella cuenta con 8 peroles de gran tamaño y me comentó que inició su negocio criando dos cerditos que le regaló su prima. Las fechas donde tenía más demanda en su producto eran las festividades de San Juan Bautista, patrón de la provincia de Chota. Al llegar la Pandemia el consumo de sus riquísimos chicharrones descendió.

Lamentablemente por esta terrible enfermedad tuvo que perder a su esposo dedicándose a sus chacras y animales. Cuando se reactivó la economía las ganas de seguir emprendiendo no le faltaron. Ahora cuenta con un pequeño local que lleva por nombre: “Huambo Río”, donde una gran variedad de turistas la visitan. 

Autor: Diego León Plasencia

Soy estudiante de Comunicación Integral en curso. Una persona apasionada e idealista. Me gusta el teatro y escribir guiones .

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