La primera caída

Personalmente hablando, cuando empecé a patinar, lo hacía por mi barrio en unos parques de entradas largar y un espacio grande en medio con pequeños escalones para saltar, con el tiempo fuimos creando nuestros propios implementos viendo tutoriales de YouTube, hicimos una colecta para poder comprar y mandar soldar un tubo de fierro, nos juntamos entre todos y armamos un botador con maderas que cada uno tenía en algún rincón de su casa, y así unas cuantas cosas más.

Los meses pasaron, ganamos un poco más experiencia en skate y comenzamos a visitar skateparks, gran parte de las ocasiones acompañados algún adulto, ya que éramos niños aun y varios de estos quedaban en otro distrito y había que ir en micro o auto; al único que fuimos e íbamos por nuestra cuenta era a la plaza de san juan y nosotros pues, somos “sanjuaninos”; así que los viernes se transformaron en los “viernes de muna”, pero no durarían mucho para mí esos viernes.

Durante esa parte de mi adolescencia yo era muy tímido y me asustaba el hecho de conocer o relacionarme con gente nueva, sentía que con los amigos que tenía era suficiente y no visitaba mucho la plaza; abre ido unas 7 veces cuanto mucho, porque no me gustaba ir a patinar sin mis amigos; esa timidez junto a la ruptura completa de mi tabla, el final de la época escolar, el inicio de la universitaria y sin dinero para poder comprar un nuevo skate, fueron los factores que me hicieron dejar de patinar por unos años.

Autor: Marco Canales Soto

me llamo Marco, soy alguien muy extrovertido y vital en mi día a día, me gusta mucho las actividades físicas, jugar futbol, patinar, manejar bicicleta, salir a caminar, etc. amante de la música y comunicador en proceso

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