Me embaracé, ¿cómo debo continuar mi estilo de vida saludable?

Como fue el inicio de cambio de estilo de vida preparándome para la llegada de mi bebé.

Hace tres años, comencé mi transición de cambio de vida porque tenía un peso que bordeaba los 100 kilos, sufría fatiga, debilidad y depresión moderada. La decisión de cambiar esta condición, me llevó a llenarme de conocimientos, tales como, clases de cocina saludable, aprender ejercicios de relajación y físicos, y sobre todo ir con un especialista para asegurar que toda la información que recopilaba fuera la correcta para mí. Fue difícil y complicado, sin embargo, con el tiempo, me dio la facilidad de poder cambiar mi estilo de vida y poder gozar de una mejor resistencia, que me permitía disfrutar de cada día sin ninguna limitación. Con el pasar del tiempo y viendo los resultados obtenidos, comencé a compartir estos conocimientos adquiridos con otros, que como en mi caso, no sabían por dónde empezar para mejorar su salud.

Y así paso el tiempo, me sentía mejor conmigo misma y mi salud mejorada. Sin embargo, a veces suceden cosas que escapan de nuestras manos, y hacen que cambiemos ciertos planes o rutinas que tenemos en práctica. Eso pasó conmigo, unos meses atrás, tuve el privilegio de poder quedar embarazada, fue una noticia muy hermosa y bien recibida. Pero me lleno de dudas y preocupaciones, pues tenía miedo de saber cómo alimentarme y si la rutina que llevaba era la correcta para mantener mi salud en perfecto estado. Fueron muchas dudas que pasaron por mi mente, desde la comida que iba a consumir, hasta los ejercicios que debía o no debía realizar en mi estado. Así fue como una nueva aventura de cambios de hábito para poder prepararme para la llegada de mi bebe, comenzó.

Las cosas fueron complicadas, sobre todo por mis miedos, como volver a caer nuevamente en la obesidad y depresión. Por eso comencé mi tarea y una de las cosas que averigüe y consulte con mi obstetra, Sandra Chamaya, fueron los síntomas de cada etapa. El embarazo consta de tres trimestres, primer trimestre (semana 1 – semana 12), segundo trimestre (semana 13 – semana 24) y tercer trimestre (semana 25 – semana 36 en adelante), cada uno con sus respectivos síntomas y limitaciones. Después de verificar la información con mi obstetra, pudimos evaluar aquellos síntomas que, por mi precedente de obesidad y depresión, podrían aquejarme con mayor intensidad y poder recurrir a una la alimentación y ejercicios complementarios para poder sobrellevarlos.

Por ejemplo, en el primer trimestre, los síntomas que tuve fueron; fatiga, náuseas, poco apetito y migraña, siendo este el peor de todos los síntomas. Comencé identificando aquellos alimentos que me agradaban y los que no. Según mi obstetra, iba a ser normal no comer lo que me gustaba. Y tuvo razón, algo extraño nos sucede a las mujeres embarazadas, somos capaces de reconocer olores inexistentes y justamente esto provocó que ciertos alimentos me fueran muy desagradables, como el arroz y el pollo, por ejemplo. Sin embargo, encontré otros muy apetecibles, como la papa, el huevo, pescado y algunas verduras. Así comencé a apoyarme con dietas basadas en estos alimentos, tales como en el video que podrán encontrar más adelante. Otro apoyo fue cambiar mis porciones, una recomendación muy útil de mi obstetra. Yo solía comer 3 veces al día, desayuno, almuerzo y cena. Pero con las porciones pequeñas, esto se duplicó, llevándome a comer entre 5 a más veces al día, con porciones reducidas, esto ayudaba a evitar comer comida con poco aporte nutricional, y los conocidos antojos por náuseas. También elegí, cenar mucho más temprano, esto ayudaba a que las náuseas matutinas, al día siguiente, disminuyeran. Ya que podía levantarme más temprano y así tomar un vaso de agua en ayunas, lo cual ayuda a evitar esta sensación. Con el agotamiento, tomamos la media de realizar una rutina de compañía, en mi caso con mi mascota Kira, mi perrita. Comencé a dedicarle más tiempo y así mantenía ocupada mi mente y mis energías. Porque tenía en contra, que el agotamiento, que me generaba mucho sueño, por ende, no hacer actividades físicas. Y así paso mi primer trimestre, sin embargo, a pesar de que contaba con asesoramientos, el agotamiento que te acompaña durante todo el embarazo, me jugó en contra.

Ejemplos de recetas saludables, que me ayudaron en el primer trimestre de embarazo

Para el inicio de mi segundo trimestre, tenía un sobre peso nada favorable para mí, porque algo que se debe de controlar en el embarazo es el peso. Existe una condición llamada preeclampsia, en simples palabras, es presión arterial alta con posibles daños hepáticos y renales en el embarazo. Es uno de los factores de muerte materna al momento del alumbramiento. Y con el sobre peso que se dio, por no tener mucha actividad física, era una señal de alarma posible para desarrollar este problema. Y nuevamente con el asesoramiento de mi obstetra, nos pusimos manos a la obra y planificar mis nuevos hábitos en ese trimestre. Los síntomas que desaparecieron, felizmente, fueron las náuseas y el agotamiento. Esto me permitió tener una mejor alimentación, y bajar las porciones diarias que ingería. Comencé haciendo una dita un poco más estricta, comenzando con menos carbohidratos, más frutos secos, más proteínas, más vegetales e hidratada con el consumo mínimo de 2 litros de agua. Esto facilitaba a que tuviera más energía y un mayor desarrollo físico y neurológico del bebe. También el no tener tanto sueño durante el día, me permitió ver y seguir ejercicios básicos y recomendables para mi estado, tales como los que les mostraré en el video que seguí para aprenderlos. Como había comentado, mi estado de ánimo no era el mejor, pues a verme con sobre peso, incremento mi ansiedad y comencé con dolores de cabeza interminables que me deprimían y me hacían sentir terrible. Pero al sentir que poco a poco podía volver a cuidar mi salud como lo hacía antes, fue algo de gran satisfacción para mí. También me permitió, que pudiera tener nuevamente una rutina de movimiento. Ya que, en mi estado, mi centro de labores me había mandado a descansar. Según mi obstetra, esto me jugó en contra, pues mi rutina había cambiado. Pero con el pasar del segundo trimestre y con menos síntomas fastidiosos puedo decir que el riesgo de desarrollar presión alta, desapareció.

Ejemplos de rutina de ejercicios que me ayudaron en el segundo trimestre

Ahora nos encontramos en el inicio del tercer trimestre, con una tranquilidad plena de que vamos bien con nuestra salud y la de mi bebe. Aunque todavía tengo el sobre peso, mi obstetra me mantiene calmada y recomienda siempre que me guie de mis análisis y ecografías, no tanto de la báscula. Y ellos muestran que tenemos un buen progreso en salud, física y neurología en mi embarazo, y eso me da la tranquilidad que necesito. Es difícil, tomar la decisión de cuidarse adecuadamente en un embarazo, porque los síntomas son extremadamente desgastantes. Es como estar enferma, según dice mi obstetra. Sin embargo, está en nosotras buscar maneras de facilitarnos el camino, sobre todo, si teníamos un nuevo estilo de vida saludable. Cada embarazo es distinto, cada síntoma diferente, así también cada rutina de vida debe serlo. No olviden, así como mi experiencia, tú también busca la tuya, para que puedas tener un embarazo feliz y pleno. Si aún no está en tus planes tener un bebé, no te preocupes, que aún seguiremos con las rutinas para continuar esta travesía de estilo de vida. Y si estás en este proceso como yo, también contaras conmigo para apoyarte en cada semana que te toque vivir.

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