Cuando pienso en mi hobby favorito, el pensamiento que resuena con más fuerza en mi mente es el baile, una y mil veces. Porque bailar va más allá de aprender una coreografía; es encontrar un refugio en medio del caos del día a día, es sentir y vivir en libertad.
El baile no es solo seguir el ritmo, es una manera de expresarse sin necesidad de hablar; es utilizar el cuerpo y sentir cómo la vibración de la música pasa por cada rincón para contar una historia, logrando que los espectadores puedan sentir lo que un bailarín desea exteriorizar. A veces es difícil expresarnos y decir lo correcto, pero con el baile aparece una confianza que tenemos escondida y que finalmente podemos dejar fluir.
Desde mi experiencia, siendo una mamá desde los 17 años, tuve que dejar mi mundo del baile y cambiarlo por pañales y biberones. Y aunque ha sido una etapa caóticamente hermosa, abandoné mis sueños, mi vida y mi pasión por el baile para poder continuar con la mejor faceta de mi vida, que es ser madre. Sin embargo, siempre tuve la esperanza de poder, en algún momento y continuar en las pistas de baile. Siendo una mamá joven, he podido valorar cada espacio personal que he tenido a lo largo de mi experiencia; cada tiempo y momento a solas en donde me puedo expresar, me gusta hacerlo con el baile y qué mejor manera de poder hacerlo en este espacio.
En las academias de baile no solo encontramos guías y dirección, sino que también podemos hallar una red de apoyo y comunidad. Aunque cada una de nosotras tiene un mundo diverso, es también verdad que todas disfrutamos de la misma pasión y eso nos une de forma única.
Te cuento desde mi primera experiancia en una academia de baile de bachata, la cual pude disfrutar tanto que hasta tuvimos una presentación al final del período de estudio. Aunque no lo crean, fue la mejor experiancia en mucho tiempo: el poder compartir con otras personas que quizá también escapaban de lo cotidiano, es una sensación genial. Nunca me sentí juzgada; siempre senti el apoyo de los profesores y compañeros, y eso me impulso para poder enseñártelo a ti.
Por eso, te animo a dar el primer paso de baile en esta nueva etapa de reconstrucción personal. Busquemos juntas nuevas herramientas de confianza emocional para superarnos y sanar. En la actualidad, cada vez hay más chicas que carecen de amor propio, pero solo necesitan una decisión valiente para regresar y desempolvar los sueños olvidados, ¿Te atreves a hacer un alto en tu rutina y separar un tiempo a solas para ti?




