
Pasarla bien también puede ocurrir estando en casa; es por ello que te brindaremos algunas opciones sensoriales que podrán compartir grandes y pequeños con elementos que encontramos en casa. Para la primera actividad, se necesitarán pinzas o ganchos usados para tender ropa. Los engancharemos en nuestra ropa con mucho cuidado y, a la cuenta de tres, empezaremos a quitarlos, quien termine primero es el ganador. En el caso de niños pequeños, encontrarán buen tiempo de entretenimiento y, adicionalmente, estarán fortaleciendo los músculos de las manos.
¿Qué tal si ahora sentimos las texturas? Crearemos una actividad sensorial con agua y maicena. Obtendremos un fluido no newtoniano que podemos compartir con niños de todas las edades, ya que los ingredientes son caseros.
Ingredientes:
- Un vaso de agua
- Dos vasos de maicena
- Dos o tres envases
- Colorantes alimenticios
Dividimos la mezcla del agua y maicena en los envases y agregamos los colorantes de su preferencia. Lo que viene a continuación es empezar a jugar con el resultado. Podemos equipar una zona específica para que puedan amasar, aplastar, investigar y tocar las veces que sean necesarias. No hay problema si los más pequeños llegan a degustar un poco de la mezcla porque no tiene ingredientes tóxicos. Y no pasa nada si ensucian un poco, es muy fácil de limpiar y no se pega en la ropa.
¡Pongamos a prueba las papilas gustativas! Usaremos variedades de frutas entre ácidas y dulces. Colocaremos pequeños trozos en diferentes bowls y, después de venderle los ojos al jugador, le haremos probar las frutas al azar. Solo tendrá una oportunidad para dar su respuesta y si no consigue acertar, tendrá que cumplir un reto propuesto mutuamente. Ten por seguro que no faltarán las risas y la diversión en esta actividad.




