Amore, el restaurante que nunca falla

¿Buscas un restaurante con un ambiente para cualquier ocasión? Entonces tienes que conocer Amore, el lugar perfecto para una cita, almuerzo o cena con amigos/familia e incluso para disfrutarlo solo. El ambiente es ideal desde que entras, la iluminación es cálida, la música suave y la atmósfera se siente tan cómoda que invita a quedarse más tiempo de lo planeado.

Este restaurante de comida criolla y fusión mediterránea está ubicado en Calle Atahualpa 175, Miraflores. El local es una casona antigua de dos pisos con temática al aire libre, muchas plantas y un jardín, lo que le da un toque chic y relajado. La primera terraza es pet friendly; el salón del primer piso es amplio, acogedor y está muy bien decorado; la segunda terraza tiene un jardín lindo y una decoración estilo yunza; y el salón del segundo piso también es un salón amplio con dos balcones pequeños con mesas para dos y con vista a la primera terraza. Además, Amore tiene otro local en La Molina, Av. La Fontana 1125.

La carta es variada y los precios van desde los S/.29.00 soles aunque diría que el promedio por persona es de S/75.00 soles aproximadamente. Durante mi visita los platos elegidos fueron: Fettuccine a la huancaína con lomo anticuchero (S/.65.00) y Yakimeshi (S/.45.00) que es arroz al wok con langostinos salteados al vino, tocino y pollo Char-siu, ambos platos estuvieron 10/10, la porción es perfecta, el sabor muy bueno y la presentación muy cuidada. De tomar elegimos un cóctel «Bel Amore» (S/34.00) a base de vodka, licor de melocotón y camu-camu, además de una limonada tradicional (S/.15.00) y un frappuccino (S/.16.00). Para cerrar la experiencia y como el postre no puede faltar, el elegido y que no tiene pierde es el volcán de chocolate (S/33.00) una opción contundente para compartir y que definitivamente vale la pena probar.

Amore es uno de los restaurantes que se adapta con facilidad a diferentes planes y compañías, lo que lo convierte en una alternativa confiable dentro de la oferta gastronómica limeña. Es un lugar que vale la pena considerar y que fácilmente puede convertirse en un favorito recurrente.