En un mundo tan apurado, el arte no tiene apuro

El arte no tiene apuros

¡Hola, curiosos del arte! Hoy me tocó trabajar en el Taller Juanito Huamán. Aunque mi labor principal es limpiar y ordenar el lugar, aprovecho cada minuto para aprender un poco de quechua y, sobre todo, para observar. En este tiempo he sido testigo de una gran lección: el arte no conoce de apuros; el apuro está afuera de este taller, pero no aquí.

https://www.tiktok.com/@tallerjuanitohuaman/video/7694448102148787476

Un palito con 30 años de historia

Para que un simple pedazo de arcilla roja se transforme en una pieza de cerámica única, el camino es largo:

  1. El modelado: Todo inicia en las manos del artista, dando forma con paciencia.
  2. El tallado: Luego utiliza un palito muy limado que conserva desde hace 30 años. Él me confiesa que no lo cambiaría por nada, un detalle revelador en un mundo tan acostumbrado a lo desechable.

El tiempo detrás de cada pieza

Si algo me sorprendió —y seguro a ustedes también— es cuánto tarda realmente este oficio. El proceso no termina con la forma:

  • Secado: Entre 3 y 4 días de espera.
  • Horneado: Unas 7 horas a fuego intenso.
  • Acabado: Una vez fría, la pieza se pinta a mano y se le da el toque de brillo final.

En total, hablamos de casi una semana de dedicación. La próxima vez que tengas una artesanía en tus manos, recuerda que no solo llevas un objeto: te llevas días de paciencia, tradición y alma.

¡Nos vemos en el próximo blog, curiosos del arte!