Metro 2033: el juego que abandoné y terminó convirtiéndose en una de mis sagas favoritas

Advertencia: Este artículo contiene spoilers de algunas misiones y acontecimientos de Metro 2033, pero no revela el desenlace del juego.

¡Hola a todos! Hoy quiero compartirles una experiencia que tuve con un videojuego que, aunque al principio no consiguió llamar demasiado mi atención, con el tiempo terminó convirtiéndose en una de mis sagas favoritas.

Todo comenzó a finales de 2019, cuando conseguí Metro 2033 de forma gratuita en la tienda de Epic Games. En aquel momento tenía varios videojuegos modernos esperando en mi biblioteca, así que decidí instalarlo sin demasiadas expectativas, porque sabía que era un juego viejito. Para ser sincero, las primeras horas no lograron engancharme del todo. Los recursos eran bastante escasos, especialmente los filtros de la máscara de gas, necesarios para sobrevivir en la superficie. Llegué a quedarme atascado en una parte de la campaña y terminé frustrándome, así que decidí dejarlo para después. No volví a tocar el juego hasta 2020, durante el confinamiento por la pandemia. Como pasaba mucho tiempo en casa, decidí darle otra oportunidad, sin imaginar que mi opinión cambiaría por completo.

Uno de los momentos que más me impactó ocurrió cuando unos hombres armados capturaron a Bourbon, el compañero que había estado guiando a Artyom durante parte del recorrido. Después del intento de rescate, Bourbon pierde la vida durante un enfrentamiento. Esta escena marca un cambio importante en la historia, porque Artyom se queda sin la persona que conocía el camino y lo había ayudado hasta ese momento. En medio de esa situación aparece Khan, un personaje misterioso que lo ayuda a continuar y lo guía por unos túneles donde ocurren fenómenos extraños.

Durante ese recorrido aparecen sombras, se escuchan voces y se presentan situaciones que van más allá de los peligros habituales del metro. Recuerdo especialmente una escena en la que aparecen varios soldados espectrales. Khan explica que había participado en aquella batalla y que esos hombres fueron sus compañeros. Lo interesante es que aquellas figuras terminan dejándolos pasar. Este tipo de acontecimientos hace que la historia destaque, porque demuestra que no todos los peligros de Metro 2033 pueden resolverse utilizando un arma.

Más adelante, Artyom llega a una estación que está siendo atacada constantemente por criaturas mutantes. Sus habitantes necesitan bloquear los accesos por donde entran los enemigos, por lo que debe colocar explosivos en determinados puntos. Esta misión me pareció interesante porque muestra cómo el protagonista debe asumir responsabilidades incluso cuando las circunstancias están en su contra. No se trata únicamente de enfrentarse a criaturas, sino de ayudar a otras personas que también intentan sobrevivir.

Otra parte que recuerdo bastante es el encuentro con los Bibliotecarios, unas criaturas enormes, parecidas a gorilas y bastante inteligentes. A diferencia de otros enemigos, enfrentarlos directamente no siempre es la mejor opción. En determinadas circunstancias, mantener la mirada y retroceder con cuidado permite evitar un ataque. Este encuentro es un buen ejemplo de cómo el juego coloca al protagonista en una situación vulnerable, incluso cuando está armado. La fuerza no siempre es suficiente para superar los peligros del metro.

Conforme avanzaba en la historia, también empecé a sentir una gran admiración por Artyom. Para mí, es un ejemplo de resiliencia humana, porque se enfrenta a situaciones que cualquier persona preferiría evitar. Tiene que recorrer lugares peligrosos, enfrentarse a criaturas desconocidas y arriesgar su vida para cumplir una misión que considera importante. Al acompañarlo durante tantas situaciones difíciles, terminé conectando con él y con los demás personajes de la historia. Cuando terminé Metro 2033, me quedé con tantas ganas de conocer qué sucedería después que decidí continuar con Metro: Last Light y Metro Exodus. De hecho, una de las entregas posteriores consiguió emocionarme tanto que terminé llorando. Nunca imaginé que aquel juego que había abandonado por falta de paciencia terminaría convirtiéndose en una de mis sagas favoritas.

Si todavía no has jugado Metro 2033 y te gustan los videojuegos de supervivencia, exploración e historias que consiguen involucrarte emocionalmente, definitivamente te recomendaría darle una oportunidad. Puede que al principio te cueste acostumbrarte a algunas de sus mecánicas, pero considero que su ambientación y su historia hacen que valga la pena continuar.

¡Muchas gracias por acompañarme en esta lectura! Me gustaría saber si alguna vez les pasó algo parecido: abandonar un videojuego porque no les convencía y descubrir tiempo después que terminaría siendo uno de sus favoritos. ¡Los leo en los comentarios

Créditos de imágenes: Material visual de Metro 2033 y Metro 2033 Redux, desarrollados por 4A Games. Imágenes obtenidas de internet. Adaptación de dimensiones y optimización visual realizadas por el autor para Punto de Guardado.

Autor: Manuel Alonso Salazar Zevallos

Soy Manuel Alonso Salazar Zevallos, egresado de Comunicación Audiovisual y actualmente estudiante de Comunicación Estratégica en ISIL. Me interesa la producción de contenido audiovisual y el proceso creativo que existe detrás de cada proyecto. También disfruto de los videojuegos, tanto por las experiencias que puedo compartir con amigos como por las historias que pueden llegar a contar.

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